surges del mar de lagrimas.
Rompiendo el rojo del corazón
que pinta el horizonte.
.
Del agua estancada de vida
ondeas con tu presencia,
agitando mi alma
despertando mis sentidos
.
Los cabellos sueltos
avivan la existencia del aire
cabalgando sobre ellos,
de la brisa hacen presencia
y dan la dirección a mis mejillas
sintiendo tu caricia
sobre ellas.
.
Miro la luz
sin que mis ojos ciége
y de un brillo que apagado,
aun vive.
.
Leer en tu silueta sin rostro
la esperanza de un alba
portadora de un calor
resucìtador
de este frío de muerte.
.
En este óbito sin vida
nace el deseo de abrigarme
en tus brazos y ,
en el manto de firmamento
que a continuación
viene.






